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Para cumplir con los estándares en materia de emisiones, el contenido de dióxido de azufre de los gases de escape en los sistemas de propulsión de embarcaciones se reduce, por defecto, con un depurador húmedo. En el depurador de gas se pulveriza agua salina a través de varias boquillas, lo cual produce una reacción química con el dióxido de azufre que contiene el gas, que queda neutralizado. Esta agua salina se obtiene directamente del océano o, si se trata de agua dulce, se genera añadiendo hidróxido de sodio (es decir, sosa cáustica). En ambos casos, es necesario proteger las boquillas constantemente durante todo el proceso de limpieza de los gases de escape.
Los filtros BOLLFILTER eliminan con total eficacia las partículas orgánicas e inorgánicas del medio entrante y, al mismo tiempo, garantizan una filtración totalmente automatizada del agua residual que se genera durante el proceso.